En los mercados de divisas, el dólar también operó con pequeñas variaciones y resultados mixtos: el euro y el franco suizo subieron entre 0.2% y 0.3%, la libra esterlina bajó 0.3%, el yen cerró casi sin cambios y el peso mexicano cedió 0.4% para cerrar en 13.335
Los commodities siguieron la misma tónica de movimientos laterales y resultados mixtos: el oro bajó 0.5%, la plata subió 0.3%, el petróleo subió 0.5% y el gas natural 1.9%, recordemos que el precio del gas había llegado a niveles bajísimos con el reciente ajuste.
Los mercados asiáticos iniciaron con gran entusiasmo con Japón, que se contagió de las abruptas alzas de ayer en Wall Street y subió en forma importante, destacando las emisoras Honda Motor y Sony, luego siguió Hong Kong, también con alzas considerables y el resto de los mercados cerraron con variaciones moderadas.
Europa tuvo una jornada por demás tranquila, con pocas variaciones y bajos volúmenes negociados, consolidando los sólidos avances de días anteriores pero sin definir ni confirmar tendencia al alza.
En Wall Street la jornada fue muy parecida a la de Europa, con movimientos laterales, bajos volúmenes y en general los participantes a la expectativa ya que hoy comenzó después de la hora de cierre la temporada de reportes trimestrales, con el reporte del gigante del aluminio, Alcoa, que es siempre el primero en dar su conferencia. Podemos anticiparles que, a estas horas, ya sabemos que ésta fue un fiasco, pese a que Alcoa logró superar la meta de facturación para el tercer trimestre, sus utilidades netas de 15 centavos por acción fueron muy inferiores a las esperadas de 22 centavos. Además la explicación que ofrecieron fue bastante pesimista, ya que su CEO dijo que si bien los mercados siguen creciendo en su mayoría, excepto Europa, los crecimientos esperados para el segundo semestre son muy inferiores a los de la primera mitad del año ya que la confianza en la recuperación económica se desvanece. La acción de Alcoa cayó más de 5% después de hora, tras conocerse estas informaciones.
En sí, las expectativas de crecimiento del conjunto de las empresas S&P500 es de 13% para el tercer trimestre por sobre el mismo trimestre comparable del año anterior. El estimado para el total del año es de 16.9% de crecimiento, lo cual no está nada mal. Como las compañías han bajado sus expectativas en los últimos dos meses, superar las nuevas metas ajustadas debería ser más factible que antes, pero lo que no sabemos es qué panorama describirán para el cierre del año y el 2012 las conferencias de resultados y tememos que al igual que hoy sucedió con Alcoa, las nuevas expectativas no sean tan agradables como Wall Street esperaría.
En suma, el reciente mini-rally podría no terminar en una confirmación de alza sino todo lo contrario: revertir a la baja o bien continuar consolidando en el canal lateral hasta que, por lo menos, más de la mitad de las compañías hayan presentado sus reportes. Si estos resultan satisfactorios y optimistas, tal vez veamos finalmente el tan esperado rally de fin de año. El escenario más probable, en nuestra opinión, es que la inminencia de una recesión no llegue a confirmarse, pero la desaceleración encabezada por la contracción en Europa, producto de las extremas medidas de reducción de déficits y gastos que están implementando, dejaría lugar tan solo a un crecimiento raquítico que no solucionaría ni los problemas de desempleo de los países desarrollados ni tampoco alcanzaría para encender un nuevo rally bursátil.
Por otra parte, los niveles tan bajos a los que se encuentran las cotizaciones de las acciones tampoco dejan espacio para grandes bajas adicionales a menos que, claro está, la multi-vaticinada recesión finalmente llegue a producirse. Hasta ahora, repetimos, no hay evidencia concreta de que esto sea así.